Cosas de las que regularmente hablo. Publicidad, política, fútbol, vida, qué se yo, cualquier cosa.


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Dic 22, 2013
@ 10:19 am
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Venezuela. La potencia del potencial

¡Nosotros porque no hemos querido pero este país tiene las mejores playas del planeta! Si quisiéramos recibiéramos más turistas que Paris y Disneyworld juntos.

¡¿Sabes qué?! ¡Si alguna vaina tenemos nosotros es deportistas pa tirá pal techo! ¡Dígame peloteros! Si nos diera la gana tuviéramos más trofeos que Brasil en fútbol.

¡¿Músicos?! Si fuéramos aplicados ¡nooooo joda! Viena sería una pendejada, esta vaina estaría llena de orquestas en cada esquina.

¿Sabes quién se levanta temprano? El venezolano ¡¿Qué no?! Trata de montarte en el metro a las 6 de la mañana. Lo que pasa es que no le echamos bola y nos gusta la plata fácil.

Investigadores arrechos los nuestros, déjate de vainas. Nosotros hemos hecho tremendos descubrimientos, lo que pasa es que no le hemos parado bola a la vaina. Pero si nos partiéramos ese culo esta verga sería un laboratorio con playa.

¿Tú sabes donde nos hemos agüevoniado? En el tema de los negocios… Pero déjate de mariqueras nosotros tuvimos la empresa número uno del mundo y si no fue la número uno estuvimos ahí.

Dígame novelas ¡nooooo joda! Ahí no hay quien nos gane. Lo que pasa es que entre una vaina y otra nos apendejiamos. Pero nosotros pusimos a toda España a ver un solo canal con Cristal, la novela de Delia Fiallo.

¡¿Queeeeeeeeeeeeeé?! ¿En cocina? Perdóname hermano pero, por lo menos Caracas, podría ser la capital gastronómica de Latinoamérica ¡pa no exagerá! En esta vaina se comé que te enrollas. La vaina es que la atención es una mierda y los ingredientes no son buenos pero si no esta vaina estaría cundida de estrellas Michelin.

La verdad es que si quisiéramos, si nos diera la gana, si fuéramos aplicados, si le echáramos bola y no nos gustara la plata fácil, si nos partiéramos ese culo, si nos dejáramos de mariqueras, si no nos apendejiáramos, si lograramos tener buenos ingredientes y atendiéramos bien a la gente esta verga sería una potencia.


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Oct 1, 2013
@ 11:39 pm
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El peligro de las referencias es que te quedes viviendo en ellas y nunca seas la referencia de nadie #reflexiones


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Abr 7, 2013
@ 11:26 am
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En algún momento de mi vida reconocí e incluso admiré los logros que de una forma u otra alcanzaban sistemas como el cubano. El deporte, el cine y la medicina.

Hoy que he tenido la oportunidad de vivir de cerca la mediocridad, la corrupción, la exclusión, las amenazas, los abusos, los atropellos de quienes siempre agitaron la bandera de los incomprendidos durante tanto tiempo. Confirmo que el precio que se paga por los “éxitos” alcanzados por estos sistemas es demasiado alto.

Por eso me dan mucha risa quienes desde la intelectualidad, y algunos hasta lejos de vivir esta mamarrachada, presumen con pensamientos y análisis sobre la igualdad, la distribución de la riqueza y cualquier otro romántico tema que se preste para esto; haciendo ver como estúpidos, mentecatos, ignorantes, fatuos, tontos, mentepollos a quienes luchamos por salir de esto y quienes en su mayoría condenamos lo que estuvo antes que Chávez.

Lo más gracioso de todo esto es que estos intelectuales de poltronas de cuero con vista sobre la playa, la montaña, el bosque o interesantes ciudades. En su vida los he visto haciendo alguna verdadera labor social, hacen mucho más las sifrinas encopetadas de las que tanto se burlan, que ellos desde su intelectualidad.

La verdad es que me da mucha risa como se pierden en sus inteligentes análisis luego de un exquisito viaje a Europa donde tuvieron la oportunidad de deliberar, cognac en mano, con intelectuales de café parisinos, madrileños o londinenses acerca del interesante proceso que vive Latinoamérica.

Perdónenme qué sea tan frontal, pero la verdad, aportan muy poco con sus ataques por Facebook, en reuniones sociales, gremios o Twitter. Si de verdad quieren hacer algo, desarrollen proyectos y trabajen por ellos, convenzan sin subestimar los problemas de los demás. Asuman posición, nunca son ni chicha no limonada. Sensibilicen, llamen a la reflexión, utilicen sus conocimientos y sabiduría para construir, no para insultarnos o para demostrarnos su sapiencia. Si de verdad creen en todo lo que predican no se conviertan en entes cuestionadores, suelten los libros, el cognac y el Astor rojo y aporten de verdad, verdad.

Abrazo grande.


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Oct 16, 2012
@ 10:15 am
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Hoy juega Venezuela

Señores deportistas, hay cosas que creo ustedes saben tanto como yo acerca de la realidad que hoy vive Venezuela. Somos dos pedazos con dos visiones muy diferentes de la vida, dos pedazos que les cuesta una inmensidad encontrarse, coincidir. La verdad es que ya hasta nos desconocemos. No nos unen ni las desgracias y eso es bastante. Mi llamado es a que procuren mantenerse inactivos políticamente, procuren ser lo más neutrales posible, no se trata de que no tengan una posición política, no se trata de que no tengan preferencias, sólo se trata de mantenerse al margen. Con un país en estas condiciones es muy difícil coincidir, en Venezuela se encontraron dos formas de ver la vida y ninguna quiere ceder ante la otra. La verdad es que el deporte tiene una cosa fantástica. Nos convierte en seres básicos, emocionales, nos sensibiliza, nos hace abrazarnos con el de al lado sin preguntar su nombre, sin ver su color de piel, sin conocer si es gobierno u oposición, si es rico o es pobre. El deporte le enciende el alma al más desalmado, el deporte le ha levantado el ánimo a muchos países. En vista de esto me tomo el atrevimiento de pedirles que pongan a un lado su posición política y pongan delante su compromiso con el país. Supongo que nunca imaginaron tanta responsabilidad sobre sus hombros. Pero creo que les toca. Hoy juega La Vinotinto buen ejemplo de esto que comento, una selección que a pesar de todo ha sabido ser la selección de Venezuela y no la de alguna parcialidad. Cada vez que juega La Vinotinto se siente un solo vibrar, se escucha una sola voz, late un solo corazón y se juntan manos de ricos y pobres, de blancos y negros, de gordos y flacos, de altos y bajos… se juntan las manos de los venezolanos. Disculpen si es mucho pedir. Pero lo creí necesario. ¡Vamos Vinotinto!


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Oct 12, 2012
@ 11:03 am
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Temporada de Juicios

Te juzgo por no ir votar porque por la apatía de las personas a las que no le importa nada, como tú, no pudimos alcanzar el objetivo. Te juzgo por tu ingenuidad y no pensar que ocho millones de personas pueden tener la razón. Te juzgo por creer que seis millones y medio tampoco la tienen. Te juzgo por haberte ido del país. Te juzgo por despreciar al otro bando, por pensar que son ignorantes. Te juzgo por poner primero a tu familia que a la patria. Te juzgo por tener miedo. Te juzgo por quererte ir. Te juzgo por no querer jugar un juego en el que te hacen trampa. Te juzgo por sifrino. Te juzgo por juzgar. Te juzgo por ver un camino. Te juzgo porque desde afuera todo se ve más fácil. Te juzgo por llamar al fraude. Te juzgo por tu pasado. Te juzgo por ingenuo. Te juzgo por pensar en tu realidad. Te juzgo por no pensar en la realidad de los demás. Te juzgo porque por tu culpa llegamos a esto. Te juzgo por mono. Te juzgo por reaccionar tarde. Te juzgo por quererte ir demasiado. Te juzgo por aplaudir como foca. Te juzgo porque no te importa nada. Te juzgo por desear la muerte. Te juzgo por aceptar resultados. Te juzgo por majunche. Te juzgo por no ver futuro. Te juzgo por no ponerte en mi lugar. Te juzgo porque tu realidad es distinta a la mía. Te juzgo porque te lo mereces.

Te juzgo porque necesito justicia.

Luifer11


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Oct 12, 2012
@ 2:38 am
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Will London become the first city with commuter swim lanes?

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Will London become the first city with commuter swim lanes?


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Oct 11, 2012
@ 4:43 pm
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Gracias a los que creyeron. Gracias de todo corazón.

Más que agradecido con nuestra gente, con nuestros amigos, con nuestros clientes, con nuestros proveedores, con nuestros aliados, con los que no están pero que estoy seguro que desde donde están estarán orgullosos, con los ex, con todos estos nuevos fans, con todo aquel que puso un like en algún lugar de de este libro de caras, con todo aquel que comentó, que se rió y con todo aquel que no puso nada y prefirió felicitarnos personalmente.

De verdad que llena de fuerzas, de ánimo, saber que en medio de esta gran tempestad tenemos a nuestro lado mucha gente que nos quiere, que nos respalda, que brinda por el esfuerzo que durante 18 años hemos venido haciendo, sin parar.

Arrancamos en medio de tempestades, en un año duro, 1994, no se me olvida cuando la gente me decía: “solo a un loco se le ocurre pensar montar una compañía en medio de una crisis como esta, con un barril de petróleo a 8 dólares, con un sistema financiero que se está derrumbando”. Pero bueno, ese fue el tiempo que nos tocó y aquí estamos 18 años después, respirando vientos de cambio, con el corazón ansioso esperando que amanezca diferente.

Hemos logrado avanzar, hemos logrado convertir lo que parecía un juego de niños en una agencia de publicidad. Quién se lo iba a imaginar, ni tú vieja que tanto apostaste a este descarrilado que no daba pie con bola. Es difícil no ponerse sentimental, ni mirar hacia atrás, perdonen. La verdad es que esto no lo hemos hecho solo. Es gracias a ustedes, a todos los que alguna vez creyeron, a todos los que alguna vez nos dieron una oportunidad, a todos los que alguna vez cobraron alguna quincena retrasada, a todos los que sin mucho respaldo alguna vez nos dieron crédito. Son ustedes los grandes protagonistas de este sueño de 18 años.

Pero el camino es largo. Son apenas 18. Apenas comienza la vida, diría alguna abuela por ahí. Seguiremos llevando lejos este sueño, seguiremos creyendo que las vías no se cierran, que siempre habrá un camino.

Gracias.

Luifer/Expressarte.


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Oct 11, 2012
@ 7:18 am
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Tratando de encontrar respuesta a fenómenos extraños me tope con este tema que creo tiene mucho que ver con lo que hoy vive Venezuela.

La aparición del petróleo en Venezuela tuvo una incidencia importante en la actitud de los venezolanos, nos trajo tanto dinero que no sabíamos qué hacer con él. En la época de oro veías venezolanos con los bolsillos llenos de dólares recorriendo el mundo, hospedándose en los mejores hoteles, comiendo en restaurantes full de estrellas Michelin y comprando en las 5tas avenidas y Champs Elysees del mundo. La verdad disfruté poco de esto, pero algo recuerdo.

Éramos los dueños del mundo. Es en esa época cuando nace nuestro valor más importante: “La adoración al Dinero”.

Fue poco el tiempo que necesitamos para que este pensamiento corriera longitudinalmente a través de todos los estratos de nuestra sociedad. En menos de lo que podemos imaginar nuestra sociedad logró entender el tema y se concentró en procurarse su propia fortuna. Unos lo lograron, otros no, sin embargo lo que siempre quedó claro es que si quieres ser una persona respetable debes hacer dinero.

Algunos crecieron esperando que alguien les diera dinero y consiguieron algunas cosas, no mucho, pero con una lloraíta conseguían un poquito más. Los más visionarios repetían frases memorables como: “a mi no me den, a mi pónganme donde hay” hombres dispuestos a forjarse su propio futuro. Así, fuimos consolidando nuestra cultura hacia el dinero.

Con un poco de astucia, viveza criolla y buenas relaciones te podías convertir en el Sr. que soñabas ser. Después venía la pulidita, algunos viajecitos a lugares claves, carro del año, unas compritas en tiendas específicas, metías a tus hijos en ciertos colegios y listo.

La verdad es que mientras esto sucedía, el dinero se iba acabando y quedando en pocas manos. Es en este momento cuando después de tanto insistir toma el control del país una nueva opción. Un venezolano de boína con la cabeza caliente dispuesto a cambiar las cosas, su discurso de igualdad caló, llegó a ser presidente y juró hacer justicia.

Un Robin Hood que le quita a los ricos para darle a los pobres. Un hombre que se enfocó en la igualdad. Hizo un esfuerzo enorme y en menos de lo que imaginamos teníamos nuevos funcionarios que soñaban con la igualdad y poco a poco se fueron igualando con aquellos que, tiempo atrás, habían logrado grandes fortunas. Ahora Venezuela tiene más ricos que antes. Eso es igualdad.

Los acostumbrados a llorar, ahora lloraban más duro, su prioridad, conseguir salario y casa sin trabajar. En cambio la cosa había cambiado para los visionarios, el dinero estaba escaso y las minas ocupadas por nuevos mineros. Pero como Dios protege al desvalido, nace el control de cambio del nuevo gobierno.

Los visionarios de siempre y algún nuevo emprendedor encuentran su nueva mina. Llegó el control de cambio, volvió la bonanza. Nunca lo imaginamos, pero ahora Venezuela es de todos. Todos tenemos un control de cambio que nos permite volver a ser lo que fuimos.

El petróleo llegó a 100 dólares por barril y el control permite que más personas puedan hacer dinero sin tener que trabajar. La ley del menor esfuerzo.

Venezolanos de todos los estratos se benefician de lado y lado de este control de cambio que no ha hecho más que seguir haciendo crecer nuestra adoración desmedida por el dinero. Vamos, no me mal interpreten. No tengo nada en contra del dinero, trabajo duro para ganármelo y me encanta gastarlo, no se trata de no valorarlo, al contrario soy de los que piensa que si algo contribuye a la felicidad es el dinero. Lo que pasa es que hay que darle su justo valor.

Esta terrible obsesión por el dinero ha desvirtuado lo más básico. El éxito no lo alcanza quien logra cosas, sino quien logra acumular más fortuna. El dinero ya no está asociado al éxito sino el éxito está asociado al dinero. Cualquiera pensaría que esto sucede sólo en las clases más altas, déjenme decirles que están sumamente equivocados. Como decía antes este fenómeno corre a través de toda nuestra estructura social y se ejemplifica de diversas formas en cada estrato: el blackberry y su forrote, la moto que filma, la camionetota, el relojote, la súper casa, el mega jet.

Nuestra admiración por el dinero va por encima de cualquier cosa, por encima de las más antigua amistad, por encima de tener que usar la misma camisa roja todos los días, por encima de que te maten a un familiar, por encima de los actos de corrupción, de los secuestros, de dar el ejemplo a nuestros hijos, de nuestra religión, de nuestros principios, por encima de gritar consignas en una concentración a la que no quiero ir, por encima de la extorsión, del honor de grandes familias, de post grados en el exterior, por encima de cualquier cosa que nos permita tener acceso al dinero.

Cada vez escasean más las personas que tienen sueños y luchan por ellos, cada vez escasean más los emprendedores, los honestos, los que valoran el esfuerzo, la constancia. Cada vez hay menos vecindarios, cada vez hay menos caraquistas y magallaneros de verdad, menos empresas que empleen gente, cada vez hay menos ideas. Cada vez hay menos gente.

Quizás tengamos que seguir reflexionando para conseguir más respuestas. Por lo pronto trabajemos duro para conseguir lo que queremos.

Luifer11


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Oct 8, 2012
@ 12:20 pm
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Henrique Capriles

Mis respetos por tu esfuerzo, por tu entrega, por darlo todo. Mis disculpas por no sentirme victorioso y por sentir una inmensa tristeza. De verdad disculpa porque creo que hiciste tu mejor esfuerzo.

 

Quisiera decirte que esto ha sido solo el inicio y que cuentes conmigo para seguir adelante, que se perdió una batalla y no la guerra. El problema es que no estoy convencido de eso. No estoy convencido de que tenga sentido. No estoy convencido de lo que significa ser venezolano, no estoy convencido de ser hermano de los que hoy piensan diferente a nosotros.

 

El problema es que no sé si estoy dispuesto a seguir sintiendo miedo, no sé si estoy dispuesto a sentir que no tengo los mismos derechos. No sé si estoy dispuesto a seguir escondiendo lo que pienso fuera de la cápsula donde me muevo por temor.

 

Me da mucha pena contigo, la verdad es que lo que hiciste es invaluable, lo entregaste todo y parece insensato darte la espalda. Pero no estoy seguro que valga la pena. El dueño del balón es el que pone las reglas y las va ajustando a su conveniencia en el marco de una falsa democracia. Al final cada vez que decidimos jugar hacemos más legítimos sus triunfos. Perdón pero la verdad es que no quedan muchas ganas de seguir jugando. Y cuando piensas que la solución es resolverlo a la fuerza, te das cuenta que de esta forma abres la puerta para que todo el que quiera resolverlo a la fuerza se sienta con el mismo derecho.

 

Te confieso que no veo una posible reconciliación, creo que jamás vamos a poder hablar desde el mismo banco. La verdad es que si estamos en el mismo banco estamos sentados espalda con espalda. Veo poco probable que miremos al mismo lado.

 

Compadre hoy siento una enorme frustración, quizás tú te sientas igual. No es para menos. Yo la verdad no logro entender en qué fallamos, qué hicimos mal. Tu discurso impecable, de inclusión. Tuviste los bríos de no decirnos lo que queríamos oír y el poder de convencernos de que debíamos abrir nuestras mentes para poder convivir. Hicimos nuestro mejor esfuerzo y no fue suficiente.

 

Tuviste la nobleza de reconocer el trabajo del rival y la sensatez para darle continuidad a lo que parecía medio funcionar. Dejaste la soberbia a un lado y buscaste confluir. Eso tampoco fue suficiente.

 

Hoy estamos en cero y en el camino lo que tenemos son 6 años más de la misma medicina con el riesgo de que la cosa venga en dosis más fuertes. Todo esto en el marco de un país que parece que se le derrumba solo a 6,5 millones de habitantes, un país en el que la muerte y el hampa sólo parece alcanzar a 6,5 millones de personas. Porque no veo otra explicación. Los 8 millones restantes parecen estar felices o esto les parece un problema de segundo nivel, o no los afecta. La verdad, no lo entiendo.

 

Henrique, la cosa es tan dura, que hemos empezado a considerar la muerte un deseo y eso es muy grave. Entiendo al que no está en nuestro pellejo porque hasta condenable es. Pero es que hay que estar en este pellejo para saber qué se siente.

 

Opciones. Parece no haber muchas para mi. Nunca tuve un abuelo con pasaporte europeo. He trabajado como un perro honradamente y eso no me ha dado como para poder tener la opción de irme a otro país. Así que por ahora no me queda otra que echarle bolas, te confieso que con poco ánimo.

 

¿Tú qué? ¿También vas a echarle bolas? La verdad es que sería una lástima que no, porque lograste bastante. Tuve la oportunidad de tener cerca gente que trabajó duro para tu campaña, de todo nivel, y la verdad me quedé impresionado del espíritu. Lograste cautivarlos como a estos 6,5 millones de venezolanos.

 

No está fácil en un país separado en dos grandes toletes, unidos, única y exclusivamente, por una selección de fútbol. Pero si tú le echas bolas yo creo que también. Descansa, piénsalo y avísanos. Por lo pronto mañana estaré en mi oficina, con mi equipo tratando de esconder esta profunda tristeza en medio de trabajo duro.

 

Luifer


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Oct 3, 2012
@ 3:36 pm
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¿Es normal un vacío en el estómago y ganas de vomitar? Ya no falta nada.